¿Música o estudio? Por qué dejar las clases artísticas no suele mejorar las notas
- Escuela Backstage

- hace 7 horas
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En nuestra escuela de música y danza en Rivas Vaciamadrid escuchamos a menudo esta
frase:
“Lo dejamos porque tiene mucho que estudiar.”
La entendemos. Detrás hay padres preocupados por el rendimiento académico y por el futuro de sus hijos. Pero hay una pregunta que merece la pena hacerse:
¿Quitar la música o la danza realmente mejora las notas… o estamos eliminando justo lo que más les ayuda? En nuestra experiencia en Escuela Backstage Rivas, la respuesta rara vez es tan simple como parece.
No es arte o estudios. Son ambas cosas.
Existe la creencia de que cuanto más tiempo se dedique exclusivamente al estudio, mejores resultados habrá. Sin embargo, la investigación no respalda esa idea de forma tan directa.
Un metaanálisis publicado en el Journal of Educational Psychology (Sala & Gobet, 2020) concluye que la práctica musical se asocia con mejoras en funciones ejecutivas como:
Memoria de trabajo
Atención sostenida
Flexibilidad cognitiva
Habilidades clave para el aprendizaje escolar.
Además, diferentes estudios señalan que la educación artística favorece:
Perseverancia
Disciplina
Autorregulación
Gestión de la frustración
Es decir: tocar un instrumento o aprender una coreografía no compite con el colegio. Refuerza herramientas que el colegio o el instituto necesita.
La música no distrae del estrés: lo regula
Cuando un niño hace algo que le motiva —cantar, bailar, tocar la guitarra o el piano— su cerebro no “desconecta del aprendizaje”. Activa procesos emocionales que reducen el estrés.
Y menos estrés significa:
Mejor concentración
Mayor claridad mental
Más capacidad de retener información
Las actividades creativas ayudan especialmente en edades tempranas, cuando el mundo académico empieza a exigir más de lo que su madurez emocional puede sostener.
A veces el problema no es que haya demasiada música. Es que hay demasiado estrés.
Lo que transmitimos cuando quitamos lo que les apasiona
Cuando eliminamos una actividad que han elegido y disfrutan, el mensaje que puede quedar es complejo:
“Lo que te gusta es secundario.”
“Primero cumple, luego ya veremos.”
“Tu pasión puede esperar.”
Y eso afecta a algo fundamental: la motivación intrínseca. Esa fuerza interna que hace que un niño se esfuerce porque quiere, no porque le obligan.
Sin motivación, el rendimiento sostenido es mucho más difícil.
Para algunos niños, no es una actividad. Es identidad.
En nuestras clases de música y danza en Rivas vemos cada año situaciones muy claras:
El niño tímido que gana seguridad cuando actúa en el escenario.
La adolescente que encuentra en el baile su forma de expresión.
El alumno que aprende constancia preparando su pieza para la función de fin de curso.
Aprender música o danza implica:
Organización del tiempo
Responsabilidad
Trabajo en equipo
Superación del miedo escénico
Gestión de errores
Exactamente las mismas habilidades que ayudan a sacar adelante matemáticas, lengua o ciencias.
La diferencia es que aquí el esfuerzo nace desde la motivación.
Entonces, ¿qué hacemos cuando “tiene mucho que estudiar”?
Antes de dar de baja una actividad artística, quizá conviene plantearse algunas preguntas:
¿Necesita mejorar su organización? A veces el problema no es la actividad, sino cómo se distribuye el tiempo.
¿Está sobrecargado de cosas que no ha elegido? No todas las actividades pesan igual. Las que motivan suelen equilibrar.
¿Podemos reajustar horarios en lugar de eliminar? En nuestra escuela en Rivas Vaciamadrid intentamos adaptarnos siempre que es posible para que el alumno no tenga que renunciar a su espacio creativo.
Música y danza como complemento real, no como entretenimiento
En Escuela Backstage trabajamos con una idea clara: no competimos con el sistema académico, pero tampoco somos una simple extraescolar.
Ofrecemos una formación artística estructurada que complementa el desarrollo personal y académico de niños y adolescentes.
Por eso creemos que la decisión no debería ser “quitar o no quitar”, sino buscar el equilibrio adecuado.
Si tu hijo o hija estudia música o danza en Rivas y atraviesa un momento de mayor carga académica, quizá no necesite renunciar a su pasión. Quizá necesite reorganizarla.
Antes de tomar una decisión definitiva, merece la pena hablarlo y valorar alternativas.
A veces no se trata de elegir entre estudiar o crear. Se trata de entender que ambas cosas pueden avanzar juntas.




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